Para los porotos, para las tallarinatas, para los mariscales, para los casinos, para las tomas, para los campamentos y excursiones, para los colegios, para los curantos, para una cantidad enorme de caldo y en fin, para un cuanto hay.En la calle Franklin , el rey de la olla también vende las cocinas especiales y uno que otro sartén camuflado.


2 comentarios:
Y recuerda cuánto valía una ollita como pa un cociomiento en aquel palacio? Mire que necesito cotizar...
a mi taitita le digerom qe pronto ba a salir el rei de los guenones, aci que atenta
cogollo, el atento
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