

Debido a un cambio radical en la vida, el paisaje y otros asuntos, no habia podico actualizar, gracias de todos modos por seguir pasando por acá.
Este Rey de alta alcurnia está en Providencia, en Infante con diagonal Rancagua y otra vez se lo debo a mi gran amigo (literalmente) Aldo "Barbas", fiel colaborador de este blog.


8 comentarios:
Mira tu!
Puros Reyes en el norte!
esos lomitos son obsenos de ricos, medio carits según me acuerdo fui hace años...saludos, se les echa de menos
Me llamó la atención un local que decía " El señor de los completos". Bueno también Sr pertenecería a la nobleza..?
Pasaré a fotografiarlo y te lo envío si te interesa.
Muy original blog
Saludos
voten por mí en el Campeonato Iberoamericano de Discusiones Bizantinas
Opción Blanco
http://ombligosypelusas.blogspot.com/
Lean ahí mi defensa y voten en el link
Roscoe a la final!
Hay otro local que se llama "Pobre Guido, Rey del Lomito" en el persa de bío bío. De hecho son 3! Partió hace más de 20 años el sr guido con una parrillita en la calle y murió hace como 2 de un infarto, pero dejando un gran legado. Son buenísimos y aparte él era una gran persona!
Este rey del lomito en cambio (el dueño del local de la foto) no me quiso ni dar 5 minutitos pa responderme unas preguntas... entero mala onda el loco.
Conozco el local, le saqué unas fotos, pero no salieron muy buenas. Pronto tratare de tomar otrasy si andas por ahi te recomiendo hay una taqueria de rechuparse los dedos,unos pocos locales mas al oriente.
Gracias por el dato!
Hola, yo soy la hija del verdadero Rey del Lomito de Infante con Rancagua. Se llamaba Carlos Ramírez, compró el negocio el 3 de junio de 1978, el mismo día que nací yo.
Él murió el 18 de agosto de 1999. Y no nos dejó el legado a las princesas. En todo caso, era una buena persona, y si estuviera vivo es seguro que le habría dado mucho más que cinco minutos a quien quisiera compartir la historia de su querido negocio.
El reino quedó en manos del lado oscuro de la fuerza, con dragones que solo a veces nos permiten visitarlo. Y créanme: LOS LOMITOS YA NO SON LOS DE ANTES. Porque el secreto no está solo en el sanguchero (que sigue siendo el mismo), sino también en los ingredientes y, lamentablemente, quien sea que se hace cargo ahora, no compra el mejor aceite ni limpia el baño a cada momento.
SE NOTA LA DIFERENCIA.
Eso.
Paziflor:
Agradezco mucho que te hayas tomado un tiempo para compartir esta historia, mi intención precisamente es dar un pie para que a partir de unas fotos que para muchos pueden ser anecdóticas, se recupere de algún modo la memoria de nuestras ciudades. Y si el reino de tu padre cayó en la negra mano del negocio por el negocio, no me cabe ninguna duda que los lomitos nunca serán los mismos...
Un abrazo monárquico para ti.
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